Más allá del balón: cuando la planificación fiscal también entra a la cancha
La Copa Mundial de la FIFA 2026 será recordada por múltiples razones: será la primera edición con 48 selecciones, se disputará simultáneamente en Estados Unidos, Canadá y México, y romperá récords de audiencia e ingresos comerciales. Sin embargo, existe un aspecto que pocas veces ocupa los titulares deportivos y que tendrá un impacto económico significativo para jugadores, federaciones y patrocinadores: la tributación internacional.
Para muchos futbolistas, el verdadero rival no será únicamente el equipo contrario, sino también las complejas normas fiscales estadounidenses, que podrían reducir considerablemente los ingresos obtenidos durante el torneo.
¿Por qué los futbolistas deberán pagar impuestos en Estados Unidos?
El principio tributario estadounidense establece que toda persona no residente que obtenga ingresos derivados de actividades realizadas dentro del territorio estadounidense puede estar obligada a tributar por dichas rentas.
En consecuencia, un jugador extranjero que participe en partidos del Mundial desarrollados en Estados Unidos genera ingresos de fuente estadounidense, independientemente de que:
- Resida en otro país.
- Pertenezca a un club extranjero.
- Permanezca en territorio estadounidense únicamente durante algunos días.
Esta obligación comprende los ingresos relacionados directamente con su actividad profesional desarrollada durante el torneo.
¿Qué ingresos pueden quedar sujetos a tributación?
El alcance tributario es mucho más amplio que el simple premio por disputar un partido.
Entre los conceptos potencialmente gravados destacan:
- Honorarios por participación.
- Bonificaciones por victorias.
- Premios económicos otorgados por FIFA.
- Derechos de imagen.
- Activaciones comerciales.
- Patrocinios realizados durante el torneo.
- Apariciones publicitarias.
- Eventos promocionales.
- R.egalías vinculadas con productos oficiales.
En otras palabras, prácticamente cualquier ingreso generado como consecuencia de la participación del jugador en Estados Unidos puede ser objeto de análisis fiscal.
El “Jock Tax”: un impuesto poco conocido fuera del deporte profesional
Aunque comúnmente se le denomina “Jock Tax” o impuesto a los deportistas, no constituye un tributo independiente.
En realidad, corresponde a la aplicación de los impuestos sobre la renta estatales y locales que gravan a trabajadores no residentes por los ingresos obtenidos dentro de una determinada jurisdicción.
Su cálculo suele considerar los llamados días de servicio, que incluyen:
- Entrenamientos.
- Concentraciones.
- Prácticas oficiales.
- Partidos.
- Actividades laborales relacionadas con el torneo.
Mientras mayor sea el tiempo desarrollado en un determinado estado, mayor podrá ser la porción del salario atribuible a esa jurisdicción.
La sede del partido puede cambiar completamente la carga tributaria
Uno de los aspectos más llamativos del Mundial 2026 es que no todos los estados estadounidenses aplican las mismas reglas fiscales.
Existen estados con impuesto sobre la renta relativamente elevado y otros que simplemente no lo cobran.
Esto significa que dos jugadores con salarios similares podrían terminar pagando montos completamente distintos únicamente por disputar encuentros en ciudades diferentes.
La planificación deportiva, por tanto, termina teniendo consecuencias fiscales relevantes.
El caso Mbappé: cómo un solo partido podría representar una factura tributaria cercana a los US$ 100 000
Diversos especialistas internacionales han utilizado ejemplos prácticos para ilustrar el impacto de la normativa estadounidense.
Uno de los casos más difundidos es el de Kylian Mbappé.
Debido a su elevado salario anual y considerando la distribución proporcional de sus días de servicio, disputar un encuentro en un estado con alta tributación podría generar una obligación tributaria estatal cercana a los US$ 94 000, incluso antes de considerar los impuestos federales.
Este ejemplo demuestra que el lugar donde se juegue un partido puede tener efectos económicos tan relevantes como el propio resultado deportivo.
No todos los futbolistas enfrentarán la misma carga fiscal
La situación tributaria dependerá de diversos factores, entre ellos:
- País de residencia fiscal.
- Lugar donde percibe su salario.
- Estado donde disputa los encuentros.
- Ciudad donde realiza los entrenamientos.
- Convenios para evitar la doble imposición.
- Tipo de ingresos obtenidos.
Por ello, dos jugadores de la misma selección podrían terminar soportando cargas fiscales diferentes.
Los tratados para evitar la doble imposición cobran especial importancia
Estados Unidos mantiene convenios tributarios con diversos países.
Estos tratados buscan evitar que un mismo ingreso sea gravado dos veces y, en determinados casos, permiten:
- Reducir retenciones.
- Aplicar exenciones parciales.
- Limitar el monto sujeto a tributación.
- Otorgar créditos fiscales en el país de residencia.
Sin embargo, no todos los países cuentan con estos acuerdos, por lo que algunos futbolistas podrían enfrentar retenciones significativamente mayores que otros.
La residencia fiscal del jugador suele ser mucho más determinante que su nacionalidad.
¿Existe alguna alternativa para reducir las retenciones?
Sí.
La normativa estadounidense contempla mecanismos como el Central Withholding Agreement (CWA), un acuerdo celebrado con el Servicio de Impuestos Internos (IRS) que permite reducir las retenciones efectuadas sobre determinados ingresos de atletas extranjeros.
En lugar de aplicar retenciones sobre los ingresos brutos, el cálculo puede realizarse considerando ingresos netos proyectados, lo que disminuye considerablemente la carga financiera inmediata.
No obstante, este procedimiento requiere planificación anticipada y debe solicitarse antes del inicio de las actividades sujetas a tributación.
La importancia de la planificación tributaria internacional
Para las selecciones nacionales, representantes y asesores fiscales, el Mundial no solo implica organizar viajes, entrenamientos y logística deportiva.
También exige evaluar aspectos como:
- Obligaciones fiscales federales.
- Impuestos estatales.
- Retenciones aplicables.
- Convenios internacionales.
- Declaraciones tributarias.
- Derechos de imagen.
- Contratos publicitarios.
- Estructuras de patrocinio.
Una adecuada planificación puede representar diferencias económicas de cientos de miles de dólares para un solo jugador durante el torneo.
Reflexión final
El Mundial FIFA 2026 marcará un antes y un después no solo por su dimensión deportiva, sino también por los retos que plantea en materia de tributación internacional. Para los profesionales de la contabilidad y la tributación internacional, este evento representa un claro ejemplo de cómo la movilidad global de los trabajadores de alto rendimiento exige un conocimiento especializado de las normas fiscales transfronterizas. Así como el Mundial 2026 pone de manifiesto la importancia de una adecuada planificación tributaria, las empresas también necesitan herramientas que les permitan gestionar correctamente sus procesos contables y fiscales. Por ello debemos contar con un software contable desarrollado para optimizar la administración financiera, automatizar procesos y facilitar el cumplimiento de las obligaciones tributarias.